Una liviandad insoportable

el . Publicado en David Hernández Castro

Cuando Milan Kundera escribió La insoportable levedad del ser, no podía imaginar que un político del Partido Popular terminaría invocando esta levedad para quitarle hierro a los delitos de un amigo: «Es un tema simplemente de tráfico de influencias, además muy liviano». No estamos en la Praga de 1968, ni vemos a las fuerzas soviéticas tomando la capital, pero la entrada en prisión de Jaume Matas parece haber operado en Vicente Martínez-Pujalte una extraña transformación, como la que sufre Gregorio Samsa en La metamorfosis de Kafka, sólo que esta vez, en lugar de escarabajo, el portavoz de la Comisión de Economía del Partido Popular se ha despertado convertido en un personaje de Milan Kundera. Aquí tendríamos mucha tela de donde cortar. Pero por no perdernos, nos quedaremos con el personaje que experimenta la levedad más profunda, Sabina, ese arrebato de excitación que hace de la infidelidad una forma de vida. «¿Pero qué sucederá si ese camino se acaba un buen día? -dice el escritor checo-.