Desde El Cabezo, luces y ruidos

el . Publicado en Pedro Costa Morata

En una de esas tardes tibias y luminosas de las Pascuas pasadas, con ganas de rendir homenaje al héroe del momento, el invencible Cabezo de Cope, decidí treparlo y pasear mis palpitaciones y recuerdos por su interior mágico y agreste.

Por el Mojón, luego la cresta que deja de lado los antiguos yacimientos de tierra láguena, manoteando por el roquerío donde las brisas te saludan (y en verano te consuelan), quemando el resuello, ganando en luz, accedí a la cumbre y me senté para recrear mis ojos y mi memoria, mi vida y mis recuerdos; y filosofar un rato.