
RECTIFICACIÓN DE LAS MEDIDAS ADOPTADAS POR EL AYUNTAMIENTO DE MOLINA DE SEGURA EN LAS ESCUELAS INFANTILES.
Ante la noticia pública que indica que el Ayuntamiento de Molina de Segura cesa, con fecha de 20 de mayo de 2020, a 23 interinas que realizaban la labor de educadoras de nuestros/as hijos/as en las Escuelas Infantiles de Molina antes del estado de alerta decretado por el gobierno, las casi 200 familias de estos/as niños/as afectados, se ponen en contacto con nuestro Presidente, Pedro Martínez Ayala, para recibir su apoyo ante la disconformidad que expresan las familias, plasmado en el siguiente escrito.
Las familias de Molina de Segura esperan de nuestro Ayuntamiento sea cercano a los ciudadanos, que escuche a las familias, que tome decisiones pensando en el bienestar de los más pequeños y que sirva de modelo en el comportamiento social. En esta ocasión, nos ha decepcionado por las siguientes razones.
1- Debido al COVID-19 todos los organismos han establecido sus planes de actuación pensando en la prosperidad y bienestar común.
Siguiendo el eslogan de la campaña del Ministerio de Sanidad: “Este virus lo paramos unidos”, en general, toda la sociedad está haciendo un esfuerzo y sacrificio para salir adelante y mantener a sus familias y empresas, para que nuestro país no se paralice y supere esta terrible situación con las menores consecuencias posibles.
Consideramos que dejar a 23 familias sin trabajo, incumpliendo un contrato establecido, que finalizaba el 31 de agosto de 2020, no es el ejemplo que se espera de nuestro Ayuntamiento.
2- Las familias están muy agradecidas por la labor diaria que las educadoras han estado haciendo durante todo el curso con nuestros/as niños/as, no solo durante las clases presenciales donde les han enseñado muchos valores de convivencia o de respeto, sino también, durante el confinamiento. Han seguido trabajando desde casa (como el resto del alumnado de diferentes niveles), proporcionando materiales, enlaces, videos apropiados para continuar su aprendizaje, etc.; pero sobre todo, ocupándose de mantener ese vínculo tan especial con los/as niños/as, ya que en algunos casos, son un referente muy importante para nuestros/as pequeños/as. A esta relación se refiere César Bona cuando dice: “los chavales necesitan una llamada de sus profes, no fichas”.
Por eso, no entendemos como la concejala de Recursos Humanos, Montse Montano, haga declaraciones cómo esta: ”No podemos seguir pagando estos sueldos sin la prestación de los servicios, ya que la causa del contrato ya no existe».
3- Si se le preguntara a padres y madres, dirían que sus hijos/as no quieren cambiar a su “seño” por ninguna otra, las adoran. En esa edad tan temprana, el vínculo con sus educadoras es primordial. Los niños/as deberían continuar con su referente durante toda la etapa infantil, especialmente en estas circunstancias extraordinarias que estamos viviendo. Son muchos los desajustes a los que se han visto sometidos nuestros/as pequeños/as desde el inicio del estado de alarma. Cuando empiece el nuevo curso, tras meses de ausencia en el centro, tendrán que volver a adaptarse, no solo a la rutina de la escuela y a las medidas de seguridad e higiene que se impongan, sino también a una nueva educadora, perdiendo lo único que les da seguridad y tranquilidad, que es estar con su querida “seño”. No olvidemos que la educación, la seguridad, la tranquilidad, el conocimiento y la felicidad que se les aporte a los/as niños/as en esta etapa, enriquecerá su futuro y el del mundo que estamos construyendo para ellos.
Es en estos momentos, cuando la estabilidad en las plantillas de los equipos docentes es más necesaria para establecer las correctas medidas organizativas para el próximo curso, como se está realizando en los centros educativos de primaria y secundaria.
Que los mismos educadores sigan en sus puestos de trabajo es necesario para favorecer la toma de decisiones para el próximo curso, ratios, organización de las aulas, recepción del alumnado, turnos de patios, etc.; así como facilitar y reducir los periodos de adaptación que se van a necesitar después de tanto tiempo alejados de las escuelas infantiles.
Incorporarse con sus educadores de referencia va a ser positivo en todos los sentidos. Los educadores de nuestras escuelas infantiles hacen un gran trabajo en equipo, y tener que formar equipos de trabajo nuevos en septiembre, con un inminente inicio de curso con grandes cambios, no facilita el proceso para ninguna de las partes implicadas.
El Ayuntamiento, así como las concejalías de Educación y Recursos Humanos, deberían replantearse la regularización de esos empleos temporales y dar continuidad a los actuales equipos docentes mediante puestos estructurales que garanticen la seguridad y continuidad en su educación.
Las familias que escogimos la escuela pública para la educación de nuestros/as hijos/as, debemos ser escuchadas. El COVID-19 debería servirnos a todos para reflexionar sobre lo que funciona y lo que no en el sector infantil. Qué impacto tiene en los niños/as el cambio de educadora, cómo afecta a los padres y madres, cómo contribuye al funcionamiento del centro a la relación entre compañeros/as. Como madres y padres, tenemos claro que ese ambiente de inestabilidad e incertidumbre que estamos sufriendo no favorece ni al centro, ni a los trabajadores, ni a los/as niños/as.
Por todo ello, solicitamos que las 23 educadoras despedidas sean readmitidas con carácter inmediato, asegurándose su continuidad laboral en los mismos puestos, de forma que se puedan satisfacer los derechos y las necesidades de las familias y los niños y niñas afectados por esta situación.
