
Consejo de Gobierno ‘delirante’
El objetivo del Consejo de Gobierno de la CARM para los próximos meses seguirá siendo, ahora y siempre, la pelea con Sánchez y el Gobierno del Estado.
Si el resultado, Fernando, de las deliberaciones del Consejo de Gobierno del pasado jueves celebrado en San Pedro del Pinatar es el que anunciaste en tu rueda de prensa posterior y has aireado a los medios de comunicación, más que deliberante, como habéis calificado dicha reunión, diría más bien que se ha tratado de un Consejo de Gobierno delirante, fuera de la realidad que agobia cada día a murcianos y murcianas.
Aunque, por otra parte, nada sorprendente. El objetivo del Consejo de Gobierno de la CARM para los próximos meses seguirá siendo, ahora y siempre, la pelea con Sánchez y el Gobierno del Estado, según dictamen de Feijóo: amnistía y crítica al acuerdo de financiación singular para Cataluña del que desconoces los términos. Pero ni tan siquiera en este tema, que puede calificarse de fundamental porque va a abrir el proceso de reforma del sistema de financiación autonómica, se te ha escuchado una sola propuesta, solo generalidades y simplezas.
Y eso que la Asamblea Regional ya aprobó en 2020 una propuesta concreta sobre esta cuestión, que tú mismo votaste, con 24 puntos, fruto del trabajo de una Comisión Especial sobre financiación autonómica, en la que se habla, por ejemplo, de quita de deuda (iniciativa a la que se opone tu líder, Fernando) o del concepto de población ajustada como criterio de reparto con la revisión de las variables que lo conforman. No digo ya que te pronuncies sobre la necesidad de una reforma fiscal para asegurar los recursos necesarios y sobre una armonización normativa a nivel de CC. AA. para evitar el ‘dumping’ fiscal.
No obstante, la realidad diaria de los murcianos/as va por otros derroteros, sin menosprecio del tema de la financiación autonómica: el descontrol de las listas de espera sanitarias, sobre todo, en el Área III; los barracones en los que estudian sus hijos/as año tras año sin que las inversiones en infraestructuras educativas se ejecuten (42% de media); que las ayudas de comedor escolar alcancen, como mínimo, a las familias en riesgo de pobreza; la tardanza (514 días) en conceder una prestación por dependencia o que la promoción de vivienda pública sea una realidad.
Acuérdate en el próximo Consejo en el que deliberéis de proponer como objetivos a tu gobierno estas pequeñas metas que, sin embargo, mejoran significativamente la vida de murcianos/as. Y, mientras tanto, Antelo a lo suyo, fuera de órbita y destilando vitriolo por el colmillo.
