Las tribulaciones de un edil del PP

El título del artículo no es casual, me he inspirado en la novela iniciática de Robert Musill Las Tribulaciones del estudiante de Torless, obviamente y particularizando para nuestro caso las «tribulaciones» que pueden perseguir a los miembros de la Junta de Gobierno de nuestro Ayuntamiento no pertenecen al mundo juvenil, y no solo me refiero por la edad sino por la participación que han tenido en distintas responsabilidades en materia ejecutiva autonómica o local, que para alguno se remontará al lejano mayo de 1995.

A modo de «pecados capitales» y en este caso sin llegar a siete, aunque podríamos superar con holgura ese número, vamos a presentar las aflicciones por las que cualquier miembro de la Junta de Gobierno ha tenido que pasar durante la época estival en el plano estrictamente político.

Primera tribulación. Cualquier miembro de la Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Murcia ha tenido que mostrar ante su afiliación y también ante la ciudadanía que haya querido poner atención ante la complejidad de los asuntos económicos que nos han desbordado este verano sus mayores dotes de prestidigitación. 

Ustedes me preguntarán, no sin razón, que a qué me refiero. De acuerdo, se lo explico: el decreto sobre el uso del superávit de los Ayuntamientos, el cual ponía a disposición de los mismos 5000 millones de euros a cambio de la cesión de remanentes de tesorería, que por otro lado, gracias al Partido Popular, en caso de haber remanente, ya les adelanto que no era el caso del Ayuntamiento de Murcia, no se podía disfrutar debido al artículo 12 de la ley de Estabilidad Financiera de Montoro, que impedía que la cifra de gastos de una corporación local fuese más allá de lo que creciera el PIB entre un ejercicio y otro (eso si crecía). 

En contra de lo hasta ahora explicado, el primer edil de nuestra corporación, arropado por otros más, imagino, se lio una manta a la cabeza y emulando a Rodrigo Díaz de Vivar en la batalla de Cuarte, en este caso lo que trataba es de asegurar su «principado» murciano y a la postre obedecer las órdenes del gran estratega Pablo Casado, se planta en la puerta del Congreso para exigir que no nos quiten ningún ahorro a los murcianos (ya les he dado la cifra), y de paso que no, que no nos hacen falta 15 millones de euros, que es lo que nos correspondía por criterios poblacionales por acceder al fondo de 3000 millones de euros que se había puesto a disposición de los Ayuntamientos sin ahorro por parte del Gobierno de España. En pocas horas se le pegó una patada a toda la Teoría de Juegos del matemático húngaro Jhon von Neumann que a más de uno nos causó congoja; quizás en política abunden los tahúres, pero por el bien del progreso hay que ponerles un ‘tablacho’, y digo esto simple y llanamente porque el Decreto de los Superávits presentado inicialmente por la Federación de Municipios y Provincias y en su última versión por el Gobierno en su conjunto era lo que se conoce en matemáticas como un juego de suma cero,  que groso modo consiste en que la ganancia o pérdida de un participante (ayuntamiento) se equilibra con exactitud, ahí el matiz, con las ganancias o pérdidas de los otros participantes. En este caso el Ayuntamiento Murciano era el máximo ganador, pues ponía 0 euros y se llevaba 15 millones.

Segunda tribulación. Desde mediados de agosto el equipo de (des)gobierno municipal viene realizando recortes en la financiación de las pedanías del municipio de Murcia, las peores, desde el punto de vista ético. Consisten en la suspensión de las transferencias de crédito para las AMPAS de cara a la asunción de gastos derivados del material escolar, precisamente en un año en que los gastos de la vuelta al cole se han incrementado, por desgracia, notablemente. Fue Alicia Martinez Jiménez, a la sazón Coordinadora Local de Izquierda Unida Verdes en Murcia, la que recientemente en varias notas de prensa ha puesto ante el espejo las contradicciones legales de tal decisión del Equipo de Gobierno, pues es el Pleno del Ayuntamiento el que decide sobre la disponibilidad o no de los créditos, además de que tal actuación contravendría el artículo 40 del Reglamento de Participación Ciudadana, que dota en el 8% del presupuesto el gasto asumible por pedanías y Juntas de Distrito, conjuntamente con la Sentencia del Tribunal Supremo de 24 de Junio del 2019 que se manifiesta en este sentido.

Tercera Tribulación. Uno de los partidos que ha permitido la investidura del Sr. Ballesta como alcalde presenta para el pleno de septiembre una moción en la que se permite la licencia de decir que ONG como Cáritas, Jesús Abandonado (ambas ligadas a la Iglesia Católica) y Cruz Roja, no las cita en la moción pero son las principales receptoras de ayudas municipales –lo cual hace aún si cabe más cobarde la propuesta- colaboran con las mafias de la inmigración. Obviamente las personas (¿?) que han redactado esta iniciativa obvian que las subvenciones representan una minúscula partida dentro de los presupuestos, están sometidas a reglamento y se adjudican en función de programas. Les recomendaría que se repasasen la obtención de nacionalidad en función del principio de territorialidad, la ley de subvenciones, el artículo 14 de la Constitución Española y si se consideran cristianos los Evangelios. Obviamente, el aprieto en que sitúa la moción de Vox a los miembros del equipo de Gobierno es mayúscula, cada cual elige donde estar.

Podría seguir y hablaríamos sobre el plan de movilidad Metrominuto, que como decía una tuitera con mucha sorna consistía en decirnos por dónde teníamos que echar «pa ir andando».

Pues eso, como decía Machado, al andar se hace camino y al volver la vista atrás se ve la senda que nunca se ha de volver a pasar.

Si han llegado hasta aquí, el placer ha sido mío.

Miguel Ángel Pagán Navarro, Economista, miembro del Grupo Economía y Trabajo en Izquierda Unida Murcia

Fuente:murciaplaza.com

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