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Vendrán a buscarme y no habrá nadie que proteste

Vox no solo atenta contra los derechos de un colectivo, sino que atenta contra un derecho humano y constitucional.

Vox ha propuesto en la Asamblea regional «derogar toda la normativa derivada de la ideología de género, en especial la Ley 8/2016 de igualdad social de lesbianas, gais, bisexuales, transgénero e intersexuales, y de políticas públicas contra la discriminación por orientación sexual e identidad de género en la Región de Murcia». 

Pretenden eliminar un derecho que ha tardado treinta y cuatro años en ser reconocido en una ley regional, no sin infinitas y costosas luchas, reivindicaciones y movilizaciones del colectivo LGTBIAQ+, de organizaciones sociales, sindicatos de clase y organizaciones políticas de izquierda. Una ley que tú mismo, Fernando, votaste como diputado en 2016.

Primero fueron, y siguen siendo, las personas migrantes. Ahí está el despreciable vídeo del indigno concejal de Vox en Molina de Segura o el ataque constante de Antelo a los menores migrantes, atribuyéndoles infamias como blandir machetazos por las calles y otras barbaridades, o el falaz argumento de Vox que culpa de los posibles recortes o carencias presupuestarias en educación o sanidad al supuesto incremento del gasto en «inmigración ilegal».

Ahora el objetivo es el colectivo LGTBIAQ+. Y, aunque no se cita expresamente, podríamos aventurar que dicha propuesta derogatoria terminará también extendiéndose a la Ley 7/2007 de Igualdad entre Mujeres y Hombres, y de Protección contra la Violencia de Género en la Región de Murcia, como un ámbito más de lo que la ultraderecha denomina «normativa derivada de la ideología de género». Baste recordar la supresión de concejalías de Igualdad (otra vez Molina) o la propuesta en su día de la concejala de ultraderecha en el Ayuntamiento de Murcia, María Guerrero, pretendiendo eliminar hasta los premios escolares «Construyendo la Igualdad» y «Educando en Igualdad».

Pero Vox no solo atenta contra los derechos de un colectivo, sino que atenta contra un derecho humano y constitucional. Desde esta perspectiva, todos nuestros derechos son objetivos de Vox, todos/as estamos en la lista, solo nos diferencia cuando será nuestro turno. 

El poema de Martin Niemöller, en ocasiones atribuido a Bertolt Brecht, que advertía que «cuando vengan a buscarme no quedará nadie que proteste», recupera hoy una escalofriante actualidad.

Ahora, Fernando, la duda es si tu Gobierno va a asumir, como en otros casos, el discurso de Vox. Por cierto, los delitos de odio contra la orientación sexual e identidad de género han crecido un 175% en la Región (65% en España) entre 2020-2023 (Ministerio de Interior).

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